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El Correo Submarino

Guerra Civil, Correo Submarino y Cartagena

El 11 de mayo de 1938 se emite una Orden Ministerial que aparece publicada en la Gaceta de la República el 14 de mayo. Esa orden regula una emisión de sellos para sufragar un servicio postal singular hasta el día de hoy: establecer el servicio de correos mediante el transporte submarino.

Serie de 6 sellos de la serie Correo Submarino
6 sellos de la Serie Correo Submarino de diferente colo y v valor

En plena Guerra Civil, surge la necesidad de mantener la comunicación postal con la isla de Menorca, que para este tiempo es la única isla Balear fiel a la República. La Agencia Filatélica Oficial idea una forma de cubrir el pago de este servicio: En lugar de usar para el franqueo los sellos existentes, se utilizarán sellos emitidos exclusivamente para la correspondencia transportada de esta manera, con un objetivo que iba más allá de cubrir la tasa postal del servicio submarino: Sería un medio de obtener ingresos extras para comprar armamentos, munición y sobre todo alimentos y medicinas, sin olvidar el efecto propagandísticos que tendría esta emisión de sellos para la República en un momento que el coleccionismo de sellos estaba de moda.

Los sellos se vendieron a través de la Agencia Filatélica Oficial de Barcelona, pagándose con moneda extranjera, y se publicitó su singularidad para atraer a coleccionistas de sellos de todo el mundo. Fue un éxito económico inesperado: aunque su valor nominal era relativamente bajo, la demanda en el mercado filatélico internacional se disparó, y se llegaron a pagar importantes sumas en el extranjero por estas series.

Estaban destinados a franquear correspondencia que teóricamente habría de ser transportada en submarino entre Barcelona y Mahón (Menorca), prácticamente aislada por el bloqueo franquista.

Los sellos fueron impresos en Barcelona, a donde se había trasladado el Gobierno de la República, por la imprenta Oliva de Vilanova. Estos diseños corresponden a unos dibujos de Antonio Serra que fueron aceptados tras el rechazo de los diseños proyectados por la empresa Rieusset de Barcelona, donde  aparecían las efigies de Isaac Peral y Narciso Monturiol, y cuyos bocetos mostramos como curiosidad.

Sellos Correo Submarino. Boceto no emitido
Bocetos de la emisión de correo submarino propuesta y no realizada.

Los diseños aceptados fueron convertidos en valores postales con facial de 1, 2, 4, 6, 10 y 15 pesetas, con diseños que representaban submarinos en superficie o en inmersión. También se lanzó una hoja-bloque conmemorativa con tres de los sellos, cuya tirada fue de 12 500 ejemplares. En total, se colocaron en circulación hasta 75 000 sellos.

La tirada y el sobrante de cada valor fue:

                           Submarino representado                 Emitidos            Sobrantes

      1 peseta                 D1                                      —}  20.000            —} 6.265

      2 pesetas                A1                                      —} 15.000             —} 5.776

      4 pesetas                B2                                      —} 12.000             —} 3.443

      6 pesetas                A1                                      —} 10.000             —} 1.904

    10 pesetas               B2                                      —} 10.000             —} 1.907

    15 pesetas                D1                                      —}    8.000             —}    277

     H.B 3 Valores [4Ptas, 6Ptas, 15Ptas]             —}   12.500            —} 1.673

A diferencia de lo que podría parecer, solo se realizó un viaje real de correo submarino entre Barcelona y Mahón. El submarino C-4 realizó el viaje. Era un sumergible de la Armada Republicana botado en 1929, y que no era ninguno de los submarinos que aparecían en los sellos. Este zarpó el 12 de agosto de 1938 de Barcelona y emprendió un arriesgado viaje hacia la isla, desafiando el bloqueo militar de los nacionales. Además de sacas de cartas, el submarino llevaba noticias del curso de la guerra, víveres de primera necesidad y sobre todo, la esperanza de la resistencia. Entre los tripulantes se encontraba un oficial de correos, D. Tomás Orós Jiménez que custodió los más de 400 sobres, la mayoría de ellos puestos en circulación con destino a comerciantes filatélicos y coleccionistas. También viajaba un periodista norteamericano, Werner Kell, corresponsal de guerra de The Saturday Evening Post que se encargó de relatar la aventura en primera persona, en un artículo que apareció publicado el 11 de marzo de 1939 con el título  Stamp War (Guerra de sellos). En su relato mencionó que solo hizo dos inmersiones: Una para esquivar un avión y otra para entrar en Mahón sin ser vistos por la patrullera nacional.  Es muy probable que el periodista realizara esta travesía a petición de algún miembro del gobierno para ejercer de testigo y asegurar la cobertura a escala internacional.

El 17 de agosto a las 22 horas salió de Mahón y entró en Barcelona a las 22.30 del día siguiente.

Conozcamos algunos detalles de los submarinos que aparecían en los sellos.

 

 

 

Submarino D1

Este submarino se encontraba en construcción en Cartagena. Se dio la orden de construcción en noviembre de 1932 y por diversas razones, se realizó la entrega a la Armada en marzo de 1947. Estuvo en servicio hasta marzo de 1965. 

Submarino A1 

Este submarino ya había causado baja al empezar la guerra. Fue comprado a Italia junto con otros dos submarinos, A2 y A3, siendo botado el 16 de abril de 1917 y entregado a España el 25 de agosto del mismo año. Se le conoce como el A1-Monturiol. Al finalizar su periodo útil viajó de la base de Mahón a la de Cartagena, donde causó baja en la Armada en enero de 1934. 

Submarino B2

Fue uno de los seis submarinos de la clase B que fueron construidos en Cartagena por la Sociedad Española de Construcciones Navales (en la actualidad  Navantia) para la Armada española en 1917, siendo su botadura en 1922. Al finalizar la contienda, se hallaba semihundido en Cartagena. Después de ser reflotado, se utilizó durante un tiempo en la Escuela Naval de Mecánicos de Ferrol, y a partir de 1948 como “central eléctrica flotante”, hasta 1951 cuando fue vendido para desguace. Cuando era trasladado de Ferrol a Avilés para su desguace, se hundió cuando se rompieron los cables de remolque. 

El C-4 fue el protagonista de esta original peripecia, pero no tuvo el lucimiento de aparecer en ninguno de los sellos. Este submarino fue el encargado de realizar el viaje de ida y vuelta entre Barcelona y MahónFue construido en el astillero de Cartagena y botado en julio de 1929. Durante la guerra civil tuvo un papel muy activo en diversas misiones. El 4 de marzo de 1939, un mes antes de finalizar la Guerra Civil, se produce la denominada Sublevación de Cartagena, que obliga al C-4 a abandonar la plaza. El 7 de marzo la tripulación pide asilo político en el puerto de Bizerta en Tunez. El 2 de abril de 1939, una vez finalizada la Guerra, el submarino navega rumbo a España a las órdenes de las tropas vencedoras. El 27 de junio de 1946 en el transcurso de unas maniobras frente al Puerto de Soller, impacta con el destructor Lepanto. El impacto partió la nave en dos y causó su hundimiento, falleciendo los 44 tripulantes.  

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