San Jerónimo leyendo una carta.
Cuando lo espiritual se cruza con lo epistolar. Un motivo que transciende lo religioso.
Georges de la Tour, uno de los grandes maestros del tenebrismo francés, dirige aquí toda la fuerza dramática de su luz hacia un motivo sorprendentemente cotidiano: un santo, San Jerónimo, leyendo una misiva con una concentración casi mística.
El recurso es tan sencillo como efectivo: un haz de luz dirigido exclusivamente sobre el papel escrito, dejando el resto de la composición en penumbra. De esta manera, De la Tour combina la tradición de la pintura religiosa de santos con un objeto absolutamente terrenal, la carta, elevándolo, por la fuerza de la luz, a la categoría de revelación.
Más allá de su lectura espiritual, esta obra confirma que, ya en el primer tercio del siglo XVII, el acto de leer una carta se había convertido en un motivo pictórico lo bastante potente como para protagonizar incluso escenas de tema sacro, mucho antes de que los pintores de género holandeses lo convirtieran en su sello distintivo.
Georges de la Tour (1593–1652) |
San Jerónimo leyendo una carta, 1627–1629 |
Francia — Barroco francés (tenebrismo) |
Museo del Prado |
